
Alrededor del 47 % de los vuelos semanales entre Chicago y Brístol han sufrido retrasos en el último año, con un tiempo medio de retraso de 176 minutos.
Históricamente, los vuelos a primera hora de la tarde tienen menos probabilidades de retrasarse, mientras que los vuelos por la mañana tienden a sufrir retrasos con más frecuencia.
El sábado tiende a haber menos retrasos en esta ruta, mientras que en miércoles ha habido tradicionalmente una media más alta de retrasos en comparación con otros días de la semana.
Durante el último año, United Airlines ha sufrido el menor número de retrasos en esta ruta, pues tan solo el 47 % de los vuelos se han retrasado.