Budapest tiene un aeropuerto pequeño. Los mostradores de facturación son «dinámicos», es decir, no están asignados a una sola aerolínea. Por eso, encontrar el mostrador correcto puede resultar complicado para quienes no estén acostumbrados a este tipo de funcionamiento. Es el típico vuelo de EasyJet: al ser una aerolínea de bajo coste, hay que pagar por todo, excepto por ir al baño. El uso de las puertas de delante y de atrás agiliza el embarque y el desembarque. Es el único vuelo directo entre estas dos ciudades hoy en día, lo que evita las molestias de pasar por Fráncfort o París-CDG.