La tripulación fue muy buena. Sin embargo, la comodidad del asiento fue mala durante el vuelo, ya que había poco o ningún aire acondicionado hasta que estábamos a punto de aterrizar, lo que hizo que todo el viaje de casi 14 horas fuera incómodo. Además, los pasajeros que estaban sentados delante y detrás eran extremadamente molestos y constantemente abrían los compartimentos superiores para sacar cosas del equipaje durante todo el vuelo, lo que frecuentemente retrasaba a la tripulación. La comida tampoco fue tan buena en el viaje de ida desde Londres.