Extensos retrasos, mala organización para abordar a las personas, ya que se sentía como un caos entrar en el avión. No había filas, todos se agrupaban como en un alboroto, muy confuso. Pasajeros fuera de control y groseros, lo cual no es culpa de la aerolínea. Sin embargo, debería haber reglas, por ejemplo, no permitir que un pasajero ocupe 2 o más espacios en el compartimento superior.